lunes, 29 de julio de 2013

Seguridad

CRÓNICA ONÍRICA DEL SIGLO XXI
            Seguridad
                                    Francisco Chaves Guzmán

     En el año 2080 se cumplió un siglo del detector de metales como medida de seguridad en aeropuertos y ferrocarriles. Y, para celebrarlo, el Gobierno Global decidió sacar los detectores a la calle, implantándolos en plazas y avenidas de todas las ciudades, pues se había acordado tras una maratoniana reunión ministerial que cada metro cuadrado del planeta era objetivo de las fuerzas del mal.

     Creo conveniente recordar que tales artilugios electrónicos habían ido ganando terreno a lo largo de la centuria. Que, tras su instalación en centros de comunicaciones, dieron el salto a todo tipo de edificios gubernamentales. Y, de ahí, a colegios, estadios, hospitales, supermercados y mingitorios.

     También es necesario tener en cuenta que los detectores fueron multiplicando paulatinamente sus objetivos, pues de localizar frío metal pasaron a descubrir cualquier sustancia para la que se programasen. Y después a delatar estados de ánimo, pensamientos lascivos, ideas sospechosas y sueños divertidos. Hay que reconocer que la población, al principio, los acogió con cierto alivio, como un mal menor, como tributo con que se pagaba la seguridad. Y que, cuando pasados los años, se comenzó a comprender que se utilizaban como muestra de poder omnímodo, ya estaban incrustados en el tejido social.

     Pero su implantación en las calles de las ciudades, en 2080, tuvo aires de comedia bufa. Pues los ubicados en ellas no disponían de los dispositivos electrónicos capaces de localizar absolutamente nada, sino tan solo el arco infame bajo el que hacer desfilar a los súbditos derrotados. Y digo infame porque recordaban a las horcas caudinas utilizadas para escarnecer al enemigo vencido. O sea, que de comedia bufa, nada. Sino que eran empleados por los vigilantes para intimidar y avasallar a los descuidados peatones que caían en sus garras. Porque en el Gobierno Global estaban convencidos de que únicamente el miedo y la degradación eran capaces de sostener su imperio. Tal vez por ello, en el Código Penal se incluyó el delito de negarse a pasar por el arco. O por el aro.

Ciudad H7Q22         Enero de 2101

Publicado en Diario Lanza el 29 de Julio de 2013

lunes, 22 de julio de 2013

Privacidad

CRÓNICA ONÍRICA DEL SIGLO XXI
            Privacidad
                                    Francisco Chaves Guzmán

     En el transcurso del año 2079, quemando sus naves en el desesperado intento de salvar los privilegios, el Gobierno Global decidió llevar al código penal los excesos de la privacidad. Como todo el mundo sabía, funcionarios especializados llevaban multitud de años espiando la vida de todos los súbditos, sin más freno que los límites de la tecnología que facilitaba el espionaje. Ahora se daba un paso al frente en el borde del precipicio y se convertía en delito cualquier intento de escapar a la curiosidad malsana de los cotillas oficiales, que eran muchos y de toda calaña.

     En la exposición de intenciones de la nueva ley, tras los habituales excesos verbales en relación a la grandeza de la civilización globalizadora, se dejaba fuera de toda duda que la privacidad constituía una degradación del individuo, un disolvente de las buenas costumbres, un ataque a las instituciones que velaban por la seguridad, una tradición innoble propia de sociedades salvajes, un atentado contra la necesaria cohesión social y un baremo objetivo de inadaptabilidad criminal.

     En adelante, todos los actos quedarían bajo la vigilancia del Ojo Que Todo Lo Ve: las abluciones matutinas, los desahogos carnales, los dilemas familiares, la pasión deportiva y el color del calcetín. Y también los sueños nocturnos, los sueños diurnos, las tristes aflicciones, las pequeñas alegrías y los pensamientos más creativos. En resumen, que el Gran Hermano se hacía realidad siglo y medio después de que Orwell lo retratase en una de sus novelas: los súbditos quedaban obligados a denunciarse a sí mismos si sospechaban que cualquiera de sus acciones o emociones había dejado se ser registrada.

     Afortunadamente, ya no se estaba en los tiempos en que el régimen de los globalizadores podía hacer y deshacer a sus anchas. En esta ocasión miles de millones de internautas, a la misma hora del mismo día, dirigieron su desprecio al ordenador central del régimen, que se volvió loco y quedó colapsado.


Ciudad H7Q22        Enero de 2101

Publicado en Diario lanza el 22 de Julio de 2013

lunes, 15 de julio de 2013

Ingeniería

CRÓNICA ONÍRICA DEL SIGLO XXI
              Ingeniería
                                     Francisco Chaves Guzmán

     Lo más llamativo del año 2078 fue una simple anécdota. Pero una anécdota que refleja con precisión no sólo el espíritu de ese año, sino todo lo concerniente a este siglo maldito al que ya hemos dado el definitivo adiós. Cómo se pudo llegar a tales extremos de estulticia es cuestión que deberá ser dilucidada por los historiadores.

     Resulta que una serie de pertinaces huracanes pudo en vilo a todo un continente. Los ríos se desbordaban, los campos se anegaban y el agua indomable llamaba a las puertas de las ciudades. Era necesario enfrentarse al peligro. Y... ¿qué solución adoptó el Gobierno Global? Conjurarlo. ¿Cómo? Ordenando no contabilizar las lluvias caídas durante los días de fiesta... y aumentar las festividades hasta que les saliesen las cuentas. Es cierto que el índice pluviométrico oficial descendió hasta el nivel deseado y que el ministerio de Asuntos Ambientales ofreció los datos como un gran logro en la gestión de la crisis. También es cierto que el caos continuó reinando sobre millones de kilómetros cuadrados hasta que los huracanes decidieron abandonar su embestida.

     Claro que todo esto no era nuevo. El planeta llevaba décadas soportando la aburrida chapuza de la ingeniería financiera, de donde el Gobierno Global había tomado la idea de la ingeniería pluviométrica. Y los ciudadanos estaban acostumbrados a hacer chistes escatológicos sobre los movimientos de los falsos ingenieros e, incluso, a pronosticar con agudeza las estulticias futuras.

     Muchas cosas de la misma índole habían sucedido desde la llegada del régimen de los globalizadores. Destacando, como todos ustedes saben, el decreto de 2023 por el que se estableció que la infancia se extendía hasta los veinte años de edad. El que la naturaleza se empecinase en mantener la llegada de la pubertad en la época habitual fue tomado por el ministerio de Asuntos Morales como una provocación inaudita, digna del rechazo unánime de todos los ciudadanos de bien. Y se convocó un congreso de astrólogos para dilucidar qué extraña conjunción galáctica era culpable de tal desafuero.

Ciudad H7Q22      Enero de 2101

Publicado en Diario Lanza el 15 de Julio de 2013

lunes, 8 de julio de 2013

Rebelión

CRÓNICA ONÍRICA DEL SIGLO XXI
            Rebelión
                                     Francisco Chaves Guzmán

     En el año 2077, viendo la que se venía encima, el Gobierno Global decidió proteger a la infancia de las malévolas influencias que la acorralaban. Es decir, que lo acorralaban a él. Y, como desde el 2023 la infancia duraba hasta los veinte años y la escolarización obligatoria hasta los veinticinco, fueron los colegios los encargados de velar por el recto aprendizaje y protección de los muchachos.

     Para lo cual, el ministerio de Educación y Propaganda, olvidadas las nefastas consecuencias que tuvo la prohibición de respirar allá por el año 2040, decidió envolver los colegios con una cubierta de aluminio y cristal que impidiese la entrada en ellos de las ideas subversivas que deambulaban por las calles.

     Así enjaulados, los muchachos, que pasaban olímpicamente de las monsergas sobre los gobernantes que oían a sus padres y abuelos, tuvieron por fin la ocasión de rebelarse contra algo. Y ese algo fue precisamente las jaulas en las que estaban escolarizados. Con lo que los del Gobierno Global volvieron a demostrar que eran unos perfectos cretinos.

     Pues, al grito de “No Se Puede Ser Tan Gilipollas”, los jovencitos echaron a la calle a los guardias que velaban por su seguridad, desmontaron las cubiertas acristaladas y conectaron sus ordenadores con al red de los reideros clandestinos, donde aprendieron que existían millones de cosas de las que reírse a carcajadas.

     Ante lo cual, el misterio de Asuntos Prohibidos publicó un decreto por el que se prohibía expulsar a los guardias, desmontar los cristales y conectarse a los reideros. Por su parte, el ministerio de Asuntos Morales apeló a la conciencia de los muchachos, recordándoles los peligros a los que se enfrentaban sin los controles que les brindaba el Gobierno. Y el ministro de Asuntos Internos se dirigió a los habitantes del planeta para denunciar que la rebelión estudiantil había sido instigada por agentes subversivos venidos de otras galaxias y que tenía como objetivo destruir la armonía y el bienestar que los habitantes de los cinco continentes disfrutaban gracias al Gobierno Global.

Ciudad H7Q22      Enero de 2101

Publicado en Diario lanza el 8 de Julio de 2013

lunes, 1 de julio de 2013

Nostálgicos

CRÓNICA ONÍRICA DEL SIGLO XXI
            Nostálgicos
                                      Francisco Chaves Guzmán

     Durante el año 2076, ante la evidente descomposición del régimen de los globalizadores, los nostálgicos salieron a las calles en apoyo de lo que ya no se sostenía y dando eufóricos “¡vivas!” a los muertos vivientes, a los que únicamente la inercia mantenía en sus puestos frente a las cámaras de televisión. Estaba claro que la agonía del Gobierno Global sería muy larga, que aún quedaban años de violencias y patrañas, y a ello parecían agarrarse como lapas los nostálgicos seguidores que les quedaban.

      Las rabiosas algaradas que durante ese año se formaron tenían como actores a multitudes variopintas, que representaban a los beneficiarios de canonjías hereditarias, a los estómagos agradecidos por las cáscaras de altramuces que dejaban caer los mercachifles, a los adoradores de la máquina exterminadora, a los analfabetos funcionales temerosos de comprender más allá de lo permitido. Todos ellos dispuestos a creer a pies juntillas la primera tontería que se le ocurriese a un capitoste.

     Esta gente que gritaba consignas sacadas de contexto creía que la libertad era un peligroso artefacto que podía estallarle entre las manos, que la única verdad que merecía respeto era la que repetían hasta hacerla creíble las cadenas de televisión, que la inteligencia era un simple instrumento diseñado por el maligno para entronizar la rebeldía, que la justicia era un mero abalorio con que se engalanaba la caridad, que el arte era un divertimento, el derecho una pamplina y la ciencia una mosca cojonera.

     Y reclamaban,conla razón que confieren el insulto y la violencia, la aniquilación inmediata de los reideros clandestinos, de cuya existencia habían sido informados de manera tendenciosa por los sapientísimos tertulianos que apuntalaban el régimen de los globalizadores. Sin entender que la risa y la carcajada eran más un estado de ánimo que un lugar físico. Pero que en ellos se luchaba denodadamente por la libertad, la verdad, la inteligencia, la justicia, el arte, el derecho y la ciencia.


Ciudad H7Q22      Enero de 2101

Publicado en Diario Lanza el 1 de Julio de 2013